Crítica de cine: “Mar Adentro”, vivir es un derecho, no una obligación

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Perdonad si tengo el blog un poco abandonado, pero entre los exámenes que he tenido que hacer, la llegada de la Semana Santa y que redacto para La Casa De El, no he tenido tiempo para escribir aquí.

Tampoco comenté que gané hace unos meses un concurso en la página Cine de Patio, y gracias a esto, tengo una suscripción gratis de tres meses en el portal Wuaki TVPor esta razón, las películas que veo ahora son de allí, para aprovechar este regalo, y normalmente son aquellas que tenia siempre pensado en verlas en un futuro y por una razón u otra, dejaba que transcurriese el tiempo.

Una de esas películas es “Mar Adentro”, dirigida por Alejandro Amenábar, me sorprendió gratamente, ya que me creía que me iba a resultar lenta y aburrida, pero no fue así, ya que me transmitió una cercanía, humildad, como también hizo reabrir el gran debate de que si debería legalizarse la eutanasia.

La historia está basada en hechos reales, Ramón Sampedro, el protagonista, se quedó tetrapléjico con tan solo 25  años tras un accidente, y desde entonces, estuvo luchando por una muerte digna, ya que antes de tener este percance, era un hombre que le gustaba viajar, de disfrutar de la vida, y ahora su vida, era más bien una condena, una cárcel que solo se liberaría con su muerte.

La película transcurre con un guion afable, y de cada fotograma se puede sacar una fotografía idílica, por los paisajes tan bellos y melancólicos que ofrecen la zona de Galicia. Aunque, la mayoría de las escenas son planos de la habitación donde está tumbado en la cama el protagonista, conversando con sus familiares, amigos y su abogada, Julia, interpretada por Belen Rueda, que también tenia que soportar una enfermedad irreversible.

Debo destacar también la gran interpretación de Javier Bardem, que hace el papel de Ramón Sampedro, ya que no fue nada fácil ponerse en la piel de una persona tetrapléjica y además tuvo que aprender gallego para ello. Como también, el de Lola Dueñas, que da vida a Rosa, una de las mujeres que marcó la vida de Sampedro junto a Julia. Por estas razones, “Mar Adentro” es la gran triunfadora de los Premios Goya 2004, ya que se llevó 14 premios, de los 15 a los que estaba nominada. También el Óscar y el Globo de Oro a “Mejor película de habla no inglesa”, entre otras premiaciones.

(A continuación, contiene SPOILER, para quienes no sepan la historia de Ramón Sampedro)

Este película hizo reabrir el debate de si debería permitirse la eutanasia. Si no me equivoco, fue el caso que más impactó a la sociedad española de los noventa, ya que por primera vez, un hombre en un estado de inmovilidad permanente, reclamaba que le dejaran morir, que ese era su derecho, su decisión. Tras varios juicios, luchas y causando una gran controversia, no consiguió legalmente esta petición, y lo tuvo que hacer de manera “ilegal”. A través de un vídeo, que fue emitido en los medios, Sampedro explica el procedimiento que va a llevar a cabo para cumplir su deseo de morir, y finaliza tomando cianuro potásico, un veneno, siendo estas imágenes las ultimas de él.

(Fin de spoiler)

En la actualidad, todavía no está legalizada esta acción, y me parece lamentable, y con más razón, cuando el afectado es consciente de sus actos y decide finalizar su vida y no le permiten cumplir esa voluntad. En una de las frases de la película “Vivir es un derecho, no una obligación”, titulo de la presente crítica, resume a la perfección esta causa y la finalidad de la eutanasia. Si se tiene conocimiento de que la enfermedad es irreversible, de que no hay ningún tipo de solución y ese estado será permanente ¿Por qué no se permite finalizar la vida antes de vivir sin vivir? La vida es para disfrutarla, y si ya se pierde este sentido, no hay que obligar a nadie a qué siga luchando en una guerra que ya hay vencedores, porque la muerte, llega a todos tarde o temprano. 

Como también acepto el suicidio, no hay que asemejarlo con la eutanasia, nadie puede obligar a nadie a seguir viviendo, da igual cuales sean las razones, cada uno debe decidir sobre su propia vida, y si ya la vida no te permanece (estado vegetal, en coma durante años), los familiares deben tomar esta difícil decisión.

Me he enrollado mucho sobre esto, y lo hago todo bajo desconocimiento de estos casos, ya que, afortunadamente, no he tenido que presenciar ninguna de estas situaciones, por el momento. Sin embargo, este tema siempre me ha impactado, por la poca importancia por parte del Estado y las grandes criticas, positivas y negativas, que han suscitado este asunto.

Aspectos positivos: Interpretaciones, fotografía, guion, transcurso de la historia

Aspectos negativos: Repeticiones de escenas, no aprovechar bien el papel de Julia

NOTA FINAL: 7

A continuación, el trailer de “Mar Adentro”

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Crítica de cine: Mi Gran Noche, Alex de la Iglesia lo vuelve hacer

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Cartel promocional de “Mi Gran Noche”, 2015./Filmaffinity

Antes de ver esta película, hay que tener claro que es una sátira a las galas especiales que se emiten en Nochevieja/Fin de Año, no hay que verla con el concepto predeterminado de que será una profunda, con un guion cuidado. Ahora sí, os dejo la crítica.

El argumento principal es la grabación del especial de Nochevieja, donde los figurantes deben emular una felicidad falsa, ya que deben aparentar que realmente se está emitiendo en directo. En esta grabación, se puede contemplar la realidad que hay tras los focos, el lado oscuro de la fama y la envidia de “las viejas glorias de la música” a la moda del momento.

Todo sucede con poca coherencia, con un ritmo lento pero factible, porque la función de esta película es entretener y nada más, y el mensaje que quiere transmitir es que todo es apariencia en el mundo del espectáculo, que todos tienen sus problemas, sus miedos, rencores, envidias, pero cuando comienza la emisión, deben fingir una felicidad, que es carente. En resumen, el control mediático y perdida de identidad para complacer a la audiencia.

Por otro lado, también se hace una critica a la música actual, a las galas de Nochevieja y más especiales de este estilo, que ahora protagonizan los artistas de moda, y no los consagrados, como el cantante Raphael, que en esta ocasión, y tras muchos años sin ser actor, vuelve a formar parte de un largometraje, pero la primera que hace de villano, ya que hace una parodia de sí mismo. Él interpreta a un cantante “de los de antes” que no consiente que nadie del panorama musical actual le supere y, por ello, se dedica a poner zancadillas a estos para que no superen su éxito.

Para entender la película, debe olvidar lo anteriormente visto, pero que cabe esperar de una película dirigida por Álex de la Iglesia, donde los sinsentidos abundan, pero los realiza de tal manera, que el producto no suele salir defectuoso, como ya ocurrió con “Las brujas de Zugarramurdi”, “La Comunidad” y “La Chispa de la Vida”, entre otros.

“Mi Gran Noche” cuenta con un gran reparto de cara conocidas, y casi la mayoría de ídolos adolescentes, de las modas actuales que crítica en la película ¡Qué ironía!; como Mario Casas, Blanca Suárez, Hugo Silva, Luis Fernández, entre otros. Al igual que de actores de renombre como Santiago Segura, Carmen Machi, Pepón Nieto, Terele Pávez y más.

En resumen, otra película que no aporta nada, aunque si te sacará más de una carcajada.

Aspectos positivos: La sátira a este tipo de películas, los sinsentidos.

Aspectos negativos: Los forzados momentos de “beso”, el momento de disparos, y el ritmo y el guion en muchas ocasiones.

NOTA FINAL: 5, entretiene y nada más.

Ahora o Nunca: Una boda y miles de impedimientos

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Ahora O Nunca// Cartel Promocional

En los últimos años, las películas españolas se están “americanizando”, es decir, utilizan los tópicos utilizados en dichos films pero tirando a lo nuestro, a lo patrio, fórmula que ha funcionado con las tan veneradas “Ocho Apellidos Vascos” “Fuga de Cerebros”, que para mí, no son nada del otro mundo, pero bueno, eso es caso aparte; Aunque, por el contrario, hay otras películas que han sido un fiasco en el cine utilizando los mismos ingredientes, puede que sea fallo de la productora, de la promoción, de las falsas expectativas, o fíjate tú quién sabe, y esta película no sé donde ubicarla.

Dani Rovira, ganador a mejor actor revelación en los recientes premios Goya gracias a “Ocho Apellidos Vascos”, y María Valverde, también ganadora a mejor actriz revelación en su momento, en los Goyas del año 2003, por “La flaqueza del bolchevique”. Una pareja de actores galardonados, queridos por el público, todo “preparado” para que funcionase este film en taquilla, y así ha sido, todo un éxito, siendo uno de los mejores estrenos de cartelera de 2015, pero… ¿digno de olvidar?

A pesar de que muchas personas se decantasen por ver esta película en el cine, esto no quiere decir que haya funcionado, si, para recaudar dinero, pero ¿Qué vale más, una película que se quede en tu memoria o te produzca carcajadas en un momento, pero que no te acordarás de su existencia dentro de unos años? Esto es lo que pasará con este largometraje.

Chico, poco atractivo y “empollón”; chica, guapa y popular, se conocen en una campiña inglesa cuando estaban de Erasmus, allí surge el amor entre ellos y desde entonces son pareja. Tras estos años de noviazgo, deciden casarse en el lugar dónde se enamoraron, pero, por una huelga de controladores aéreos, impide que el novio y los invitados se reúnan con la novia y su séquito que se encuentran ultimando los preparativos de la boda en Inglaterra. Esto transcurre en los primeros veinte minutos de la película que hace que el espectador se “enganche”.

Todo bien, pero ya el trascurso de la misma son tópicos tras tópicos, infidelidades, impedimentos, adicciones, descontroles, que si sí, que si no, que todos los andaluces somos “unos cachondos”, una mezcla, bastante curiosa de “Ocho Países Vascos”, “Resaca en las Vegas” y hasta “La Madre del Novio”, por el hecho de la típica suegra entrometida, y otras tantas películas que no recuerdo bien el título.

El resultado ha sido entretenido, bien y hasta me ha producido varias carcajadas, para que negarlo, pero esta saturación de utilizar ingredientes que han funcionado anteriormente en una misma película, dicta mucho de su poca originalidad, así que, desde aquí, me reivindico en contra de estas películas que se basan en otras, lo mismo digo de las americanas, que últimamente escasean los guiones originales, hasta pediría que se prescinda de dicha categoría en los Premios Oscar.

Lo mejor: La sencillez, poca sobreactuación, el desarrollo de la misma.

Lo peor: Los “tropicazos”, que se base en otras películas, poca originalidad.

NOTA FINAL: 6 (entretenida)

Recomendable para verlo con tu familia o amigos, acompañado de “comida saludable” para echar unas risas.